La Pegasus es la zapatilla que más vende Nike y la que define lo que la marca entiende por entrenamiento diario. Después de varias versiones sin demasiado movimiento, la 42 introduce su novedad más visible en años: una unidad Air Zoom curvada que recorre toda la mediasuela. La pregunta de fondo es si eso basta para colocar al modelo donde ahora juegan rivales con espumas supercríticas y stacks más altos.
Qué cambia respecto a la Pegasus 41
Los cambios afectan sobre todo a tres frentes: mediasuela, horma y suela.
- Mediasuela: las dos cápsulas Air Zoom separadas (talón y antepié) de la 41 desaparecen. En su lugar, una única unidad curvada de longitud completa, integrada dentro de la espuma ReactX que se mantiene del modelo anterior. Nike anuncia un 15 % más de retorno de energía respecto a la 41.
- Geometría del antepié: aumenta el toe spring (la curvatura hacia arriba en la zona de los dedos), lo que añade unos 3 mm de espuma efectiva bajo la planta sin elevar el stack oficial (sigue en 37/27 mm).
- Upper: nueva horma, algo más ancha por delante (unos 2 mm más en el antepié según mediciones de RunRepeat).
- Suela: menos goma en la zona central del talón, dos canales de flexión desacoplados en la zona delantera y una banda continua de goma de alta abrasión en el perímetro.
- Peso: sube ligeramente, en torno a 8-10 g respecto al modelo 41.
Drop oficial: 10 mm. Sigue siendo una zapatilla de drop alto para el estándar de 2026.
Mediasuela y dinámica de la pisada
La nueva unidad Air Zoom de longitud completa funciona como una placa flexible: no es una placa de carbono, pero sí aporta cierta direccionalidad al rodaje y suaviza la transición del talón al antepié. El resultado es más coherente que en la 41 —donde se notaba el bache entre cápsulas— y la salida del antepié es más limpia gracias al toe spring extra.
Ahora, lo que no hace la 42 es transformarse en una zapatilla reactiva. La espuma ReactX está pensada para durabilidad y estabilidad, no para devolver energía. Los tests de laboratorio de RunRepeat sitúan el retorno energético en torno al 57-61 %, valores muy parecidos a la media del segmento. Si vienes de una zapatilla con espuma supercrítica (PEBA o EVA expandida) la sensación va a seguir siendo firme y predecible, no rebotona.
El talón es la zona más amortiguada. El antepié, pese al colchón añadido por el toe spring, sigue siendo bastante firme —algo que penaliza a quien pisa de mediopié o más adelantado—.

Upper y ajuste
El upper estrena horma. La caja de los dedos es algo más ancha y el ajuste, en general, más amable que el de la 41 (que se quedaba estrecha a varios corredores). Nike también ofrece versión wide (2E) para quien necesite más anchura aún.
La malla es doble: una capa exterior bien perforada y otra interior solidaria con la lengüeta, que actúa como chasis interno. Es una construcción cómoda y con buena estructura, aunque pesa. La sujeción del talón es firme, sin holguras.
Recomendación de tallaje: la mayoría de reseñas coincide en que va de talla. Si vienes de la 41 y te quedaba justa por delante, mantén tu talla habitual; si dudas entre dos, ve a la mayor.
Suela y durabilidad
Aquí la Pegasus sigue siendo la Pegasus. El patrón tipo gofre (waffle) reorganiza la disposición de la goma respecto a la 41: menos cobertura en el centro, pero mucha goma de alta abrasión en el perímetro y en las zonas de mayor desgaste. La tracción en asfalto seco es muy buena; en mojado se defiende correctamente sin destacar.
La durabilidad del compuesto sigue siendo uno de los puntos fuertes históricos del modelo. Las reseñas con varios cientos de kilómetros encima coinciden en que el desgaste es lento y la zapatilla aguanta sin problema la franja de 600-800 km que se le pide a un caballo de batalla.
Para qué corredor son
La Pegasus 42 tiene un perfil bastante claro. Te encaja si:
- Eres corredor popular intermedio y buscas una sola zapatilla para acumular kilómetros sin pensar.
- Pisas de talón o talón-mediopié y te beneficias del drop de 10 mm.
- Priorizas durabilidad y comportamiento predecible sobre dinamismo.
- Quieres una zapatilla que también te valga para uso mixto (calle, gimnasio, paseos largos).
- Vienes de modelos anteriores de la saga y quieres continuidad sin sustos.
No te encaja si:
- Buscas rebote y reactividad ya en el rodaje suave: mira hacia espumas supercríticas.
- Pisas de antepié o de mediopié muy adelantado: el drop de 10 mm rema en contra y el antepié sigue siendo relativamente firme.
- Te importa el peso. 286-292 g (US 9) es mucho para el estándar actual de daily trainer.
- Buscas una zapatilla para tiradas largas a ritmos competitivos. Por el mismo dinero hay opciones más finas.
Alternativas a considerar
Si la Pegasus 42 te encaja sobre el papel pero quieres comparar antes de soltar 140 €, hay dos modelos en el mismo precio que merecen el clic:
- ASICS Novablast 5 — espuma FF Blast Turbo con bastante más rebote, peso similar y un rodaje más divertido. Más versátil para sesiones de cambios de ritmo o entrenamientos algo más exigentes.
- Adidas Adizero Evo SL — Lightstrike Pro (la espuma de la línea de competición de Adidas) en una zapatilla de entrenamiento. Mucho más ligera, mucho más dinámica, aunque con menos sensación de tanque. Excelente si tu técnica es buena.
Dentro del catálogo Nike, si el presupuesto sube, la Vomero Plus ofrece bastante más amortiguación y un comportamiento más blando para tiradas largas.
Conclusión
La Pegasus 42 es exactamente lo que Nike ha querido que sea: una actualización conservadora de su modelo más vendido, con una novedad técnica vistosa (la placa Air Zoom completa) que no llega a transformar el carácter de la zapatilla. Sigue siendo un daily trainer firme, durable y predecible, con mejor ajuste y mejor transición que la 41.
El problema —y la razón por la que no sube más en la nota— es que sus rivales directos en el mismo precio han abrazado las espumas supercríticas y los stacks más altos, y le sacan un cuerpo en sensación y peso. Si valoras la fiabilidad y vienes de la saga, no te decepcionará. Si llevas tiempo sin renovar y quieres notar el salto, hay opciones más interesantes por el mismo dinero.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el peso real de las Nike Pegasus 42?
Las mediciones de laboratorio en talla US 9 masculina (EU 42) sitúan el peso entre 286 g (RunRepeat) y 292 g (Supwell) por unidad. Nike no publica peso oficial. Para una zapatilla de entrenamiento diario en 2026 es un peso alto: muchas rivales en la misma franja de precio bajan de 260 g.
¿Sirven para correr una media maratón?
Sí, pero no es su rango de trabajo ideal. La Pegasus 42 se siente mejor en rodajes de 8-15 km a ritmos suaves o medios. En una media maratón puede hacer el trabajo, sobre todo si tu ritmo es relajado. Para sesiones de tirada larga o ritmos cercanos a competición hay opciones más adecuadas, empezando por la propia Vomero Plus de Nike.
¿Hay diferencias de horma respecto a la Pegasus 41?
Sí. La 42 estrena una horma más amplia en el antepié —aproximadamente 2 mm más de anchura medida en el toebox—. Si la 41 te quedaba justa por delante, la 42 te va a gustar más. Nike mantiene además la versión wide (2E) para pies anchos.
¿Merecen la pena los 140 € del PVP oficial?
Al PVP completo dependerá de lo mucho que valores la fiabilidad Nike y la durabilidad de su suela. Por debajo de 110-120 € (precio habitual en comparadores cuando entran los descuentos) el argumento es bastante más sólido. A precio de salida tiene rivales —Novablast 5, Adizero Evo SL, Hoka Mach 7— que ofrecen más zapatilla por euro.
¿Funcionan también en pista o tierra ligera?
En pista de tartán sí, pero no es su terreno. El compuesto del exterior es de alta abrasión, pensado para asfalto. En tierra compacta o caminos firmes aguanta sin problema; en cuanto el terreno se ablanda o aparece barro, su agarre cae rápido. Si necesitas algo más versátil para mixto, la Nike ACG Pegasus Trail es la propuesta de la propia marca.