Entrenamientos running

Series, fartlek o tempo: cuál usar en cada momento de tu plan

Tres corredores en pista de atletismo ilustrando series, fartlek y tempo como tres tipos de entrenamiento.

Las tres palabras suenan parecidas pero significan cosas muy distintas. Hacer series cuando deberías hacer tempo te frena. Hacer tempo cuando deberías hacer fartlek puede romperte. Y hacer fartlek cuando ya tocaban series es perder semanas.

Esta guía decide por ti qué tipo de sesión rápida toca según la fase de tu plan, tu objetivo y tu experiencia.

La diferencia en una frase

Las series mejoran el VO₂max con esfuerzos cortos y muy intensos. El tempo eleva el umbral de lactato con un esfuerzo continuo y duro pero sostenible. El fartlek es un juego de cambios de ritmo que conecta lo aeróbico con el trabajo de velocidad.

Qué es cada tipo de entrenamiento

Series (intervalos)

Esfuerzos repetidos a intensidad alta con pausas de recuperación entre ellos. La duración típica va de 30 segundos a 5 minutos por repetición, con descansos del 50–100 % del tiempo de trabajo. Es el formato más exigente y el que más mejora la potencia aeróbica máxima.

Ejemplo: 6 × 800 m a ritmo objetivo de 3 km, recuperando 2 minutos al trote suave.

Fartlek

Palabra sueca que significa "juego de velocidad". Carrera continua con cambios de ritmo libres o estructurados, sin parar a recuperar. Pueden ser por tiempo (1 minuto rápido, 1 minuto suave), por terreno (acelera en cada cuesta abajo) o por referencias visuales (sprinta hasta la próxima farola).

Lo creó en los años 30 el entrenador sueco Gösta Holmér. Su valor está en mezclar trabajo aeróbico y anaeróbico en una misma sesión, sin la rigidez psicológica de las series.

Tempo (carrera a umbral)

Carrera continua a un ritmo "cómodamente duro": el más rápido que puedes mantener sin acumular lactato más rápido del que tu cuerpo metaboliza. La duración va de 20 a 40 minutos. Es la sesión más específica para corredores de fondo (10K, media maratón, maratón).

El umbral de lactato suele estar entre el 85 y el 88 % de la frecuencia cardiaca máxima. Un ritmo al que podrías mantener una conversación de tres palabras, pero no una entera. Para ubicarlo bien, ayuda conocer tus zonas de entrenamiento por pulsaciones.

Comparativa rápida

Característica Series Fartlek Tempo
Intensidad Muy alta (90–100 % VO₂max) Variable (75–95 %) Alta (85–90 % FCM)
Duración total 30–60 min 30–50 min 30–60 min
Recuperación Sí, entre repeticiones No, continua No, continua
Estructura Rígida Flexible Constante
Carga mental Alta Baja–media Media–alta
Mejora principal VO₂max, economía Adaptación mixta Umbral de lactato
Riesgo de lesión Alto Bajo–medio Bajo

Cuál usar en cada fase del plan

Un plan periodizado clásico (modelo Lydiard o Daniels) divide la temporada en fases con objetivos distintos. La sesión rápida adecuada cambia con la fase. Sirve igual para un plan de 10K que para una media maratón, ajustando las duraciones.

Fase 1: base aeróbica (semanas 1–4)

Objetivo: construir kilometraje cómodo y resistencia mitocondrial. Pocas sesiones intensas, prioridad al volumen.

Qué usar: fartlek suave una vez por semana. Es la mejor introducción al trabajo de calidad porque no fragmenta el rodaje y permite tocar ritmos altos sin estresar el sistema musculoesquelético.

Qué evitar: series puras. Aún no toca. El cuerpo está construyendo cimientos, no levantando paredes.

Fase 2: umbral (semanas 5–8)

Objetivo: subir el ritmo al que el cuerpo empieza a producir lactato más rápido del que puede metabolizar.

Qué usar: tempo una vez por semana, empezando con 15–20 minutos y subiendo a 25–30. Opcionalmente, un segundo día de fartlek estructurado para acumular minutos a ritmos altos sin saturar el sistema.

Esta es la fase más rentable para corredores de 10K, media maratón y maratón. Si solo tuvieras tiempo para una sesión de calidad por semana en toda la temporada, debería ser un tempo.

Fase 3: VO₂max y velocidad (semanas 9–11)

Objetivo: mejorar el techo aeróbico. Adaptaciones cardiopulmonares máximas.

Qué usar: series. 5 × 1000 m, 8 × 400 m, 6 × 800 m a ritmo 3–5 km. La intensidad es máxima — el cuerpo necesita la recuperación entre repeticiones para tolerar el volumen.

Una sesión de series por semana. Dos solo si llevas años entrenando y tu sistema musculoesquelético lo aguanta sin protestar.

Fase 4: específica y puesta a punto (semanas 12+)

Objetivo: afinar el ritmo de competición y descargar.

Qué usar: series largas a ritmo objetivo (3 × 2000 m al ritmo que vas a correr en carrera) o tempos cortos (15 minutos al ritmo objetivo). La idea es enseñar al cuerpo el ritmo exacto que va a tener en competición.

La última semana antes de la prueba, reduces el volumen un 30–40 % manteniendo algo de intensidad corta para no llegar plano.

Guía rápida por objetivo

Tu objetivo Sesión principal Sesión secundaria
Bajar de los 45 min en 10K Series (5 × 1000 m) Tempo (20 min)
Mejorar marca en media maratón Tempo (25–35 min) Fartlek largo
Acabar tu primer maratón Tempo + rodaje largo Fartlek (sin series)
Empezar a correr más rápido Fartlek suave
Volver tras una lesión Fartlek por sensaciones
Trail running Fartlek por terreno Series en cuesta

Cinco errores comunes

  1. Hacer series todas las semanas durante meses. El sistema nervioso se satura y aparecen las lesiones. Una sesión de series por semana es el techo razonable para el corredor popular.
  2. Confundir tempo con "ir fuerte 30 minutos". El tempo tiene un ritmo específico (el umbral). Ir más rápido no es mejor: es otra cosa, probablemente VO₂max degradado por exceso de duración.
  3. Usar fartlek como excusa para no estructurar. El fartlek libre tiene valor, pero si llevas semanas haciendo "lo que me apetezca" sin progresar el estímulo, no estás entrenando: estás corriendo.
  4. Hacer series antes de tener base. Las series sin volumen previo son una vía rápida a la lesión. Si llevas menos de tres meses corriendo regularmente, olvídate de las series.
  5. Saltarse el calentamiento. 15–20 minutos suaves antes de cualquier sesión de calidad. No es negociable, sobre todo en series, donde entras de cero a 90 % en pocos segundos.

Preguntas frecuentes

¿Puedo hacer las tres sesiones en la misma semana?

Solo si llevas más de un año entrenando y tu volumen semanal supera los 60 km. Para el corredor popular medio (30–50 km/semana), una sesión de calidad por semana es lo correcto. Dos sesiones es el techo razonable durante la fase de carga, y siempre con 48 horas de margen entre ellas.

¿Cuál de las tres quema más grasa?

Ninguna en particular. La quema de grasa depende del déficit calórico total, no del tipo de sesión. Para perder peso corriendo el factor decisivo es el volumen semanal y la dieta, no si la sesión rápida es tempo, series o fartlek.

¿Sirve el fartlek si voy a hacer una maratón?

Sí, pero como sesión secundaria. El maratoniano necesita mucho tempo y mucho rodaje largo. El fartlek funciona bien en la fase de base y como sesión "alegre" para romper la monotonía. No basta como única sesión de calidad.

¿Las series son obligatorias para mejorar?

No. Para distancias de media maratón y maratón, el tempo da más rendimiento por sesión que las series. Hay corredores que bajan mucho su marca sin pisar la pista. Las series son indispensables solo si tu objetivo es la velocidad en distancias cortas (5K, 10K) o si has tocado techo con el tempo y necesitas un estímulo nuevo.

¿Cuánto debería durar mi tempo?

Empieza con 15–20 minutos y sube progresivamente. Para 10K, 20–25 minutos es suficiente. Para media maratón, 25–35 minutos. Para maratón, 35–45 minutos. Más allá de 45 minutos a ritmo umbral los beneficios disminuyen y el riesgo de fatiga acumulada crece sin proporción al estímulo.

¿Series en pista o en asfalto?

En pista es más fácil controlar la distancia y el ritmo (cada vuelta son 400 m exactos). En asfalto plano también funciona si mides con GPS. En cuesta cambian de naturaleza: trabajan fuerza y potencia más que velocidad pura, y son una excelente herramienta complementaria.

¿Cada cuánto cambio el tipo de sesión?

Cada 3–4 semanas conviene rotar el estímulo principal para evitar mesetas. Un esquema sencillo: 4 semanas de fartlek, 4 de tempo, 3 de series, una de descarga, competición. Repetir el ciclo con cargas un poco mayores.

Veredicto

Si solo puedes recordar una idea: el tempo es la sesión más rentable para el corredor popular. Bien ejecutado, una vez por semana durante varias semanas, mueve la marca más que ninguna otra sesión.

Las series son potentes pero exigentes. Úsalas en bloques cortos (4–6 semanas), no como rutina permanente.

El fartlek es la sesión menos valorada y la más versátil. Funciona como introducción a la calidad, como sesión secundaria y como vuelta tranquila a la velocidad tras un parón.

Periodizar no es complicado. Lo difícil es la paciencia: cada fase tiene su sesión, y saltársela porque "me apetece pista" no acelera nada, solo desordena la progresión.

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